Decenas de miles de estudiantes secundarios y universitarios se concentraron este jueves 8 de octubre en la plaza de la Bastilla, en París. Reclaman más fondos para la educación pública, más docentes y aulas menos abarrotadas.
Lo que empezó como una marcha sin incidentes terminó en enfrentamientos. La policía antidisturbios usó gases lacrimógenos y cañones de agua para desalojar la plaza, tras recibir proyectiles de grupos de encapuchados.
Según la Jefatura de Policía de París, hubo lanzamientos de adoquines y disparos de morteros pirotécnicos contra los agentes apostados en la calle de la Bastilla. El organismo aclaró que en ese punto no hubo heridos.
Tensión en la plaza de la Bastilla: metro cerrado y detenidos
La prefectura ordenó cerrar todas las bocas de metro con acceso a la plaza. Ante la saturación, acordó con los organizadores la salida de una columna hacia la plaza de la Nación, por la calle de Lyon, la avenida Daumesnil y el bulevar Diderot.
El prefecto de policía, Patrice Faure, informó 32 detenciones durante la tarde en París y 58 por la mañana en el área metropolitana. Además, unos 300 individuos hostiles fueron contenidos hasta Nación, donde también hubo choques.
El saldo desde mediados de septiembre es alarmante: al menos 6.600 detenidos, en su mayoría menores de edad, según el Ministerio del Interior. Hay unos 700 policías y gendarmes heridos y más de 200 manifestantes lesionados.
Protestas en Francia: qué reclaman los estudiantes
El conflicto nació el 21 de septiembre en un instituto de las afueras de París. Alumnos y profesores denunciaban falta de personal, aulas superpobladas y edificios deteriorados. Hoy ya se sumaron unos 30 campus universitarios.
Este jueves, 375 escuelas estuvieron cerradas total o parcialmente, según el Ministerio de Educación. Entre los reclamos figuran más plazas universitarias y el fin de la selección por algoritmo de Parcoursup, el sistema que asigna los cupos.
La Francia Insumisa, en la mira del Gobierno de Macron
El Gobierno acusa a La Francia Insumisa de azuzar las protestas. Su líder y candidato presidencial para 2027, Jean-Luc Mélenchon, celebró la concentración como una nueva toma de la Bastilla.
La gestión policial también recibe críticas. Tras la grave herida de un adolescente en Lens, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, suspendió el uso de granadas aturdidoras en estos operativos.
El primer ministro Sébastien Lecornu negó que las fuerzas tengan órdenes de enfrentar a los estudiantes. Prometió medidas para fines de octubre o principios de noviembre. El ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció un plan de emergencia para facilitar las suplencias docentes.
Los sindicatos consideran insuficientes esos plazos. Desde la Bastilla, la portavoz de la Unión Estudiantil, Sabrine Kharbach, convocó a una nueva jornada de movilización el 13 de octubre. La tensión en las calles de Francia está lejos de terminar.


