El Fondo Monetario Internacional volvió a enviarle un mensaje a la Argentina. Una alta funcionaria del organismo valoró el orden de las cuentas públicas, aunque advirtió que el esfuerzo todavía no alcanza.
Se trata de Dabla-Norris, subdirectora del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI. Según sostuvo, el país necesita reformas estructurales en su sistema tributario para avanzar en la consolidación fiscal.
La funcionaria reconoció que la disciplina fiscal fue un “pilar fundamental” del programa de estabilización acordado con el organismo. Sin embargo, remarcó que hacen falta más medidas para mejorar la eficiencia tributaria y del gasto.
Reforma tributaria: qué le pide el FMI a la Argentina
Entre las reformas clave, Dabla-Norris mencionó “eliminar los gastos tributarios, o reducirlos, en particular las exenciones del IVA, y normalizar los impuestos a los combustibles”.
Además, planteó “eliminar gradualmente otros tipos de impuestos distorsivos de la economía”. La idea es reemplazarlos por un sistema tributario más sólido y una forma más duradera de recaudar ingresos.
El pedido toca un punto sensible. Los beneficios impositivos y los tributos distorsivos aparecen, para el Fondo, como un obstáculo para recaudar de manera más eficiente.
Caputo, Georgieva y la meta fiscal incumplida
El mensaje llegó después del encuentro entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y Kristalina Georgieva. Tras la reunión, Georgieva destacó la “disciplina fiscal” argentina como ejemplo a nivel global.
Luego, la negociación se centró en cerrar la evaluación del primer semestre. Ese paso es clave para que el Directorio Ejecutivo libere un desembolso pendiente de u$s869 millones. Caputo aseguró que los equipos seguirán trabajando para finalizar la tercera revisión.
El punto débil fue el resultado fiscal. Entre enero y junio, el Gobierno acumuló un superávit primario de $6,29 billones, por debajo de la meta de $6,86 billones. El desvío fue de $573.974 millones.
Por esa diferencia, el equipo económico necesita que el FMI otorgue un waiver, es decir, un perdón. En cambio, el Banco Central sí cumplió la meta de reservas netas, luego de que el Fondo flexibilizara esa exigencia.
La variación acumulada desde fines de 2024 fue de -u$s3.111 millones, dentro del límite de -u$s8.600 millones fijado para junio. En las dos auditorías anteriores, el BCRA no había logrado cumplir ese objetivo.
El FMI recortó la proyección de crecimiento económico
En su nuevo World Economic Outlook, el organismo bajó la previsión de crecimiento de la Argentina para este año a 2,1%, desde el 3,5% anterior. La cifra coincide con la proyección actualizada del Banco Mundial.
Para 2027, el Fondo también recortó medio punto su estimación, hasta el 3,5%. Aun así, los números superan al consenso local: el REM del BCRA prevé un alza del PBI de 1,5% este año y de 3% el próximo.
El panorama deja una conclusión clara. El Fondo celebra el orden de las cuentas, pero ya mira la próxima etapa. Ahora, el desafío del Gobierno será sostener el rumbo fiscal y avanzar con cambios de fondo en los impuestos.


