En un contexto de tensiones sindicales, el presidente Javier Milei ha asegurado que la privatización del Banco de la Nación Argentina (BNA) no será completa. El presidente del banco, Daniel Tillard, ha iniciado el proceso previsto en la Ley Bases para transformar la entidad en una Sociedad Anónima (SA). El Estado retendrá el control mayoritario con al menos el 51% de las acciones, aunque estas cotizarán en la Bolsa de Valores.
“El Banco Nación no se privatizará en su totalidad. Es un banco que le sirve al país y a la Nación porque es muy rentable y está muy bien manejado por una línea técnica que es idónea”, expresó un funcionario
¿Qué implican los cambios?
La apertura de la composición accionaria a inversores privados permitiría la compra y venta de acciones en la Bolsa de Valores. Funcionarios de la Casa Rosada han indicado que el límite de participación privada sería del 49%, comenzando con porcentajes menores que incrementarían progresivamente.
El rendimiento financiero del BNA ha sido destacado por funcionarios cercanos al jefe de Gabinete, quienes han señalado una rentabilidad de 1400 millones de dólares, sugiriendo que una gestión optimizada podría incrementar aún más estos números.
La resistencia gremial a las medidas
En los pasillos del BNA se exhiben carteles con el lema “El Nación no se vende”, eco de los folletos distribuidos por el sindicato La Bancaria durante la marcha del 24 de marzo. Los dirigentes sindicales, liderados por Sergio Palazzo, han denunciado la posible privatización. Aunque fuentes gubernamentales han negado tal posibilidad por el momento, se hizo énfasis en el deseo de mantener un control gerencial efectivo a través de la cotización en bolsa.
Junto a mis compañeros y compañeras del BNA militando también la NO PRIVATIZACIÓN del Banco Nación.
— Sergio Omar Palazzo (@SergioOPalazzo) March 24, 2024
Gracias a todas y todos los cros que nos firmaron. pic.twitter.com/MiAf0qDj3W
Un comunicado de los trabajadores del BNA ha expresado su preocupación por la privatización parcial y sus posibles repercusiones en el empleo. Plantean que «con esta intención no solo se afectan miles de puestos de trabajo, sino que además perdemos todos los argentinos la única herramienta del Estado nacional que está presente a lo largo y ancho del país». Toda declaración sindical en este ámbito ha hecho referencia a la crítica y negación de las propuestas del gobierno nacional.
«La herramienta financiera de todos y todas, que permite impulsar el desarrollo económico y federal de cada una de nuestras regiones», describen los bancarios
Cruces y diferencia en las intenciones
Desde la Casa Rosada se afirma que los objetivos del presidente Milei coinciden en que el banco debe servir al país. Sin embargo, el gobierno quiere cumplir este objetivo con una gestión privada de hasta el 49% para garantizar un control más riguroso. La situación actual refleja una compleja interacción entre las intenciones gubernamentales, la oposición sindical y la estabilidad económica del país.


