La reciente designación de Federico Sharif Menem como director general de la Secretaría Privada de la Presidencia de Diputados ha desatado una ola de críticas. Con un salario mensual de $2 millones, su contratación y el hecho de ser familia de Martín Menem, ponen en la mira al presidente del recinto.
La defensa del legislador
Martín Menem defendió la decisión, alegando la confianza y el trabajo duro de Federico, quien ha estado a su lado durante más de dos años. El presidente de la Cámara de Diputados sostuvo que la crítica hacia la designación de su sobrino segundo se basa en ataques por intereses particulares de los medios de comunicación. A pesar de las justificaciones, la opinión pública cuestiona la ética de tal nombramiento.
“No es sobrino directo, es un sobrino segundo. Trabaja conmigo hace dos años y medio, ha dejado la vida al lado mío, es la persona en la que más confío: es mis ojos, mi sombra, está en todos lados. No entiendo a quién quieren que busque para trabajar al lado mío”, justificó el legislador
Además, Martín Menem hace mención de que se han realizado recortes significativos en otras áreas del Poder Legislativo. Como la venta de vehículos y la eliminación de pautas publicitarias.
«Hemos recortado un montón de gastos, dimos de baja la mitad de secretarías y direcciones generales, lo que generó un ahorro de casi u$s7 millones. Pero el problema es una persona de confianza», subrayó Menem
Familias en el gabinete
La controversia se extiende más allá de un solo caso. La familia Menem colabora con otro de sus miembros en el gobierno, se designó a Eduardo “Lule” Menem, como subsecretario de Gestión Institucional. Otro caso es el de Karina Milei, hermana del presidente, como Secretaria General de la Presidencia. Para este puesto, Javier Milei debió derogar el Decreto 93/2018, establecido por Mauricio Macri, que apuntaba a evitar la designación de personas que tengan algún vínculo de parentesco con funcionarios de alto rango.
Además, está el caso del parentesco entre el ministro Luis Caputo y el asesor presidencial Santiago Caputo. Así como también, la contratación de Francisco Adorni, hermano del portavoz presidencial, como asesor del ministro de Defensa, son ejemplos de esta tendencia en el gobierno nacional. Todas estas decisiones han reavivado el debate sobre las contrataciones a familiares en la política argentina. Especialmente, cuando el lema principal del mandatario libertario es una crítica a la «casta».


