En un acto que reunió a más de diez gobernadores de distintas provincias, el Gobierno presentó su hoja de ruta legislativa para los próximos meses. Durante una alocución de veinte minutos, se delinearon los proyectos que buscan transformar estructuras institucionales clave. Se puso énfasis en avanzar con cambios normativos que afectan tanto al sistema político como a la política monetaria del país.
La convocatoria fue franca: revalidar el compromiso firmado hace dos años. Los mandatarios provinciales asistentes respaldan, en general, las iniciativas del Ejecutivo. Entre los presentes figuraban gobernadores de Tucumán, Mendoza, Corrientes, San Juan, Salta, Catamarca, Jujuy, Entre Ríos, Neuquén, Chubut, Chaco y Santiago del Estero. La atmósfera fue de consenso político, aunque no todos los gobernadores han respaldado cada medida.

Los proyectos legislativos inmediatos
El Gobierno identificó tres prioridades inmediatas para el Congreso. La primera es la modificación del régimen de zona fría, orientada a focalizar subsidios energéticos en sectores vulnerables. La segunda apunta a extender universalmente la ley de inocencia fiscal. La tercera es la reforma política, que busca eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En materia de reformas estructurales, el Ejecutivo presentó el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada como un pilar fundamental. También destacó el SuperRIGI, iniciativa que ya cuenta con media sanción legislativa. Este régimen tiene como primer candidato de inversión un proyecto de más de 1.200 millones de dólares para la construcción de un reactor nuclear. El Gobierno calificó esta noticia como «la más importante del sector nuclear en veinte años».

Otra reforma en la agenda es la modificación de la carta orgánica del Banco Central. El Gobierno sostiene que el proyecto apunta a que la función principal de la autoridad monetaria sea «preservar el valor de la moneda» en lugar de financiar «proyectos políticos de turno». Se espera que esta medida cierre «91 años de estafas» a los argentinos, según el discurso oficial.
La gestión en números
El Ejecutivo repasó su trayectoria en los dos años de mandato. Destacó el logro de más de dos años consecutivos con superávit fiscal y la realización de «el ajuste más grande de la historia». Se mencionó la aprobación del RIGI y la implementación de más de 16.000 reformas en el entramado legal.

En materia de seguridad, el Gobierno aseguró haber reducido a cero los piquetes anuales: de nueve mil registros antes, la cifra actual es nula. También se incluyó en el balance la eliminación del déficit cuasifiscal, la recuperación del crédito hipotecario y la baja del riesgo país. El equipo económico reportó que ya tiene cubiertos los pagos de deuda previstos para 2026 y 2027.
La confirmación de un pacto político
El acto funcionó como revalidación del Pacto de Mayo, suscrito hace dos años en la misma provincia. El objetivo declarado fue «sentar las bases de un nuevo pacto» que permita a las provincias «proyectarse hacia un futuro de grandeza y prosperidad». Se enfatizó un federalismo «genuino e independiente del poder nacional».

El Presidente criticó a las provincias que no se adhirieron a medidas como el RIGI, describiéndolas como ejemplos de «cortoplacismo y falta de escrúpulos». En paralelo, agradeció a los gobernadores presentes «por estar a la altura cuando la historia lo demandaba». La foto política reforzó la alianza entre el Ejecutivo y los mandatarios dialoguistas, una estrategia clave para avanzar legislativamente en un Congreso fragmentado.


