Rosario Sangra

Los reclamos de las condiciones de detención de los jefes narcos presos

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La justicia federal de Santa Fe ha rechazado recientemente una serie de reclamos presentados por líderes y miembros de bandas narcotraficantes de la ciudad en relación a su estadía en las cárceles.

Estos reclamos se intensificaron desde el mes pasado, cuando el Ministerio de Seguridad de la Nación implementó un nuevo protocolo para presos de alto riesgo.

Los reclamos, realizados por presos alojados en la cárcel federal de Marcos Paz, incluyen solicitudes para disponer de una cocina, aumentar la frecuencia de visitas del peluquero en los pabellones y permitir más tiempo en los patios de recreo. Sin embargo, todos estos reclamos fueron desestimados por la justicia federal de Morón.

La justicia determinó que muchos de los planteos presentados eran falsos, como el caso de un preso que afirmó haber sido atacado con gas pimienta por un agente del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

Además, se argumentó que las restricciones impuestas forman parte de las medidas de seguridad necesarias, especialmente para presos que continúan cometiendo delitos desde su lugar de detención.

A fines de enero, la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, implementó el «Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo en el Servicio Penitenciario Federal«. Este protocolo establece nuevas condiciones de detención para presos considerados de alta peligrosidad, especialmente aquellos vinculados con bandas de crimen organizado y que continúan delinquiendo desde sus lugares de encierro, como es el caso de los líderes narcos de Rosario.

En respuesta a esta medida, el gobierno de la provincia de Santa Fe, liderado por Maximilio Pullaro, también implementó un sistema similar. En semanas recientes, se han difundido imágenes de requisas en la cárcel de Piñero, con presos en situación de vulnerabilidad y sin camisa, al estilo del presidente de El Salvador, Nayib Bukele.

Esta acción ha desencadenado una escalada de violencia por parte del crimen organizado, con el asesinato de cuatro personas en cinco días y amenazas de seguir perpetrando actos violentos.

El protocolo impulsado por Bullrich establece que los presos de alto riesgo en las cárceles federales deben alojarse en unidades ubicadas fuera de las provincias donde sus organizaciones tengan influencia. Además, dentro de estas unidades se asignarán sectores con estrictas medidas de seguridad física. Las celdas serán individuales y con un equipamiento mínimo.

Además, se prohíbe cualquier contacto con otros presos de alto riesgo, y las visitas serán exclusivamente a través de un blindex o en un locutorio, sin contacto directo, solo para familiares directos.

Matías Álvarez

Uno de los casos que ha generado polémica es el de Matías Álvarez, un narcotraficante detenido en Marcos Paz, quien afirmó que un agente penitenciario lo roció con gas pimienta después de que cortaran la luz de su celda. A pesar de su reclamo, la justicia rechazó su habeas corpus. El fiscal federal de Morón, Sebastián Basso, indicó en su dictamen que Álvarez se encuentra dentro del protocolo de presos de alto riesgo.

Julio Andrés Rodríguez Granthon

Conocido como líder en la venta de drogas en la villa Banana de Rosario, se encuentra actualmente detenido en la cárcel de Marcos Paz. Recientemente, denunció una serie de problemas en su pabellón, alegando que sus compañeros de celda le habían dado de comer una rata debido a un inconveniente con el uso de la cocina. Además, solicitó con urgencia estudios médicos para descartar una posible intoxicación y reclamó que se le permitiera instalar una cocina en el pasillo de su celda, así como la provisión de un horno, un microondas y una heladera. También manifestó la necesidad de contar con más tiempo en el patio, ya que afirmó que miembros de otras bandas le arrojaban objetos desde sus celdas. Por último, solicitó que el peluquero visitara el pabellón con mayor regularidad, ya que no había recibido visita desde diciembre.

Ariel Cantero

Por otro lado, Ariel «Guille» Cantero, líder de «Los Monos», quien ha reconocido haber contratado sicarios para asesinar a jueces durante uno de sus juicios, presentó ante la justicia una solicitud para ampliar la cantidad de personas que podían visitarlo, argumentando que era bisexual. Sin embargo, también denunció a las autoridades de la cárcel de Marcos Paz por divulgar públicamente su orientación sexual, lo que, según él, le generaba perjuicios al limitar sus visitas.

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