Escándalo internacional

Documentos filtrados revelan cómo una red rusa intentó manipular la política argentina desde adentro

Rusia y una denuncia que preocupa al gobierno argentino.
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Un consorcio periodístico internacional reveló cómo una red vinculada al espionaje ruso operó en el ecosistema mediático argentino.

Un consorcio internacional de periodistas publicó este jueves una investigación basada en documentos filtrados que expone una presunta operación de propaganda rusa en Argentina. Según el informe del medio openDemocracy, el grupo denominado «La Compañía», con vínculos directos al servicio de inteligencia exterior de Rusia (SVR), habría financiado la publicación de contenidos en más de 20 medios digitales del país. El objetivo: desestabilizar al gobierno de Javier Milei y profundizar la polarización social.

La investigación fue publicada este 3 de abril de 2026 y coordinada por la periodista Diana Cariboni, junto a Sofía Álvarez Jurado y Santiago O’Donnell.

Documentos: Más de 250 artículos y un presupuesto millonario

De acuerdo con los documentos analizados, la operación habría financiado al menos 250 noticias, análisis y artículos de opinión publicados entre junio y octubre de 2024. El monto presupuestado en los registros rusos asciende a US$283.000, con tarifas que van desde US$350 hasta US$3.100 por artículo.

Los medios mencionados en los documentos incluyen a Infobae, Ámbito, C5N, A24, El Destape, Diario Registrado, El Cronista y Tiempo Argentino, entre otros. Sin embargo, la investigación aclara que los registros no especifican si el dinero fue destinado directamente a los medios, a periodistas individuales o a intermediarios. Todos los medios contactados negaron cualquier vinculación con dinero o campañas rusas.

Periodistas falsos y perfiles inventados en los documentos

Uno de los hallazgos más llamativos es el uso de identidades falsas para firmar los artículos. La mayor parte de los textos no tenían autoría, y cuando la tenían, correspondía a personas inexistentes.

El caso más documentado es el de «Manuel Godsin», quien aparece firmando notas en el sitio Realpolitik. La foto de su perfil pertenece en realidad a un ciudadano ruso identificado como Mikhail Malyarov. Según los documentos, Realpolitik habría publicado 20 artículos presupuestados a US$550 cada uno, por un total de US$11.000. El director del medio, Santiago Sautel, aseguró no conocer a los autores.

Otro perfil cuestionado es el de «Gabriel di Taranto», quien firma artículos en Diario Registrado, C5N y Ámbito. Su imagen de perfil fue generada con software de inteligencia artificial, y la Universidad de Avellaneda —donde supuestamente cursó un posgrado— negó que haya pasado por sus aulas.

Quiénes están detrás de La Compañía

Según la investigación, La Compañía es una entidad privada que operó en 2024 en más de 30 países de África y América del Sur. Los documentos filtrados muestran vínculos directos con el SVR ruso y con el extinto grupo Wagner del fallecido señor de la guerra Yevgeny Prigozhin.

El coordinador de las acciones en Argentina fue identificado como Alexey Evgenievich Shilov, uno de 17 excontratistas de Wagner que siguieron vinculados a La Compañía. Su perfil en los documentos señala que fue responsable de una operación para desacreditar la postura pro-ucraniana del gobierno argentino.

La ministra de Seguridad hasta diciembre de 2025, Patricia Bullrich, confirmó que a mediados de ese año fue advertida sobre actividades rusas de desinformación por la entonces secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, quien mencionó pagos a medios y periodistas.

Una campaña con graffitis y pancartas en canchas de fútbol

La operación no se limitó al ecosistema digital. Según los documentos, la campaña titulada «Argentina no necesita una guerra ajena» incluyó la realización de 89 graffitis en Buenos Aires, la colocación de pancartas en calles y en un partido de la Copa Libertadores, además de contenidos en redes sociales y la preparación de declaraciones de políticos argentinos contra el apoyo a Ucrania.

El punto de partida del enojo ruso fue concreto: la invitación que Milei extendió al presidente ucraniano Volodimir Zelenski a su asunción, el 10 de diciembre de 2023, marcó un quiebre en la relación con Moscú.

La Presidencia argentina, la Cancillería, la SIDE y la embajada rusa no respondieron los pedidos de entrevista de openDemocracy.

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