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El Gobierno tomó una decisión que impactará de lleno en el bolsillo de millones de hogares que pagan el servicio de gas natural en todo el país. La medida busca terminar con un problema que, año tras año, generaba malestar entre los usuarios al momento de recibir la factura.
La Secretaría de Energía modificó la periodicidad con la que las distribuidoras trasladan a la tarifa final las variaciones acumuladas del precio del gas. A partir de agosto de 2026, este reajuste técnico, conocido como Diferencia Diaria Acumulada (DDA), se calculará cada dos meses, en reemplazo del viejo esquema estacional.
La normativa apunta a mitigar el impacto financiero en los usuarios. Esto es para evitar las fuertes fluctuaciones que hasta ahora se producían en los valores finales a pagar.
El fin de los saltos bruscos en las facturas
El mecanismo de la DDA compensa la brecha entre el costo estimado en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Esto es lo que las prestadoras pagan realmente a los productores.
Según establece la Ley 24.076 y su reglamentación mediante el Decreto 1.738/92, estas fluctuaciones deben trasladarse al consumidor de manera que no generen beneficios ni pérdidas para el distribuidor.
Hasta ahora, la actualización se realizaba de forma estacional, es decir, dos veces al año. Ese esquema provocaba que las empresas acumularan diferencias durante varios meses seguidos. Cuando finalmente se trasladaban esos valores, los usuarios recibían impactos abruptos en sus facturas de gas.
Qué dice la nueva resolución oficial
El cambio fue formalizado a través de la Resolución 167/2026, publicada en el Boletín Oficial. El texto oficial señala que la medida busca «adoptar medidas adicionales para asegurar el abastecimiento de la demanda de servicio completo de las prestadoras del servicio de distribución».
Desde la cartera energética explicaron que el modelo anterior generaba un «doble efecto estacional», particularmente crítico durante los meses de invierno. En ese período, las empresas pagaban más por el fluido mientras la demanda crecía, lo que terminaba acumulando saldos que después desestabilizaban el ajuste de tarifas.
Con la nueva periodicidad bimestral, el sistema promete aplicar correcciones con frecuencias más cortas y montos menores, reduciendo así la volatilidad general del esquema tarifario.
Los próximos pasos
El ENRE fue instruido para adecuar los cuadros tarifarios que entrarán en vigencia en agosto próximo. Durante ese mismo mes, el ente regulador deberá realizar la «determinación inicial» de las DDA, lo que marcará el arranque oficial del nuevo esquema de cobro para todos los usuarios del servicio de gas natural.


