Ahorrar en dólares sigue siendo, para buena parte de los argentinos, la forma más natural de cuidar el poder adquisitivo frente a la inflación. Pero el escenario cambió de manera radical en el último tiempo, y hoy las reglas son distintas a las de apenas dos años atrás.
El fin de una restricción histórica
Después de siete años de límites, el Banco Central eliminó las restricciones cambiarias y, desde el 14 de abril de 2025, las personas físicas ya no tienen topes para comprar dólares en el mercado oficial. Hasta ese momento, desde octubre de 2019 solo se podían adquirir 200 dólares mensuales, y ese cupo estaba sujeto a distintos requisitos.
La salida del cepo trajo además otro alivio impositivo: el Gobierno eliminó el impuesto del 30% que se aplicaba a la compra de dólares, aunque ese tributo se mantiene vigente para los gastos en el exterior.
Qué cambió en la práctica
Desde el levantamiento del cepo, los argentinos pueden acceder al dólar oficial sin límite mensual, siempre que acrediten ingresos en pesos y no tengan deudas con la AFIP ni préstamos subsidiados, un cambio de fondo frente al histórico tope de USD 200 por mes.
Otro efecto directo fue la caída de la brecha cambiaria. Con el cepo levantado, ya no existe la brecha del 50% o 100% que en otros años convertía al dólar blue en el único refugio posible.
Qué mirar antes de comprar
Con la brecha en mínimos, los especialistas recomiendan hoy priorizar el circuito formal. Con la brecha cambiaria en niveles históricamente bajos, comprar dólar blue ya no ofrece la ventaja de precio de años anteriores y sí implica un riesgo legal, por lo que el MEP aparece como la alternativa más conveniente dentro de la legalidad.
También hay que prestar atención a la letra chica: la compra de dólares en el sistema formal puede generar percepciones a cuenta de Ganancias o Bienes Personales que después deben computarse en la declaración anual.
Dólar o pesos: la pregunta de siempre
La decisión entre ahorrar en pesos o en dólares depende del horizonte de cada uno. Los plazos fijos tradicionales ofrecían tasas de entre el 29% y el 35% anual a mediados de 2026, lo que con una inflación mensual del 2% deja un rendimiento real positivo pero acotado. Para quienes piensan en el largo plazo, el dólar sigue siendo un referente, ya que el historial de saltos cambiarios del país hace prudente mantener parte de los ahorros en moneda extranjera, con una diversificación sugerida de 60% en pesos y 40% en dólares.
Qué hacemos
Ahorrar en dólares en 2026 es, según coinciden distintos análisis del mercado, más simple y más legal que en cualquier otro momento de la última década. La clave, dicen los especialistas, pasa por informarse antes de moverse.


