En el episodio de violencia política más grave desde la asunción del gobierno de Javier Milei, la zona de Congreso se transformó ayer en un campo de batalla entre manifestantes y la Policía Federal. La tarde comenzó con una protesta impulsada por diversos gremios, movimientos sociales y agrupaciones kirchneristas y de izquierda en contra de la Ley Bases.
La Oficina del Presidente felicita a las Fuerzas de Seguridad por su excelente accionar reprimiendo a los grupos terroristas que con palos, piedras e incluso granadas, intentaron perpetrar un golpe de Estado, atentando contra el normal funcionamiento del Congreso de la Nación…
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) June 12, 2024
El operativo de seguridad
Al mismo tiempo que los senadores daban tratamiento a la Ley Bases, el ambiente en las calles se tornó tenso. Los manifestantes recurrieron a la violencia por medio de piedrazos y bombas molotov. Incluso incendiaron un automóvil perteneciente a la emisora Cadena 3. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad se esforzaron por mantener el orden y contener la violencia.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, desplegó un operativo masivo para custodiar los alrededores del Congreso. Los agentes lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, quienes respondieron con una creciente agresividad. La situación se descontroló pasada la tarde, con al menos 18 detenidos y 9 personas atendidas en hospitales, incluyendo dos con politraumatismos y heridas cortantes. El protocolo antipiquetes mostró efectividad para despejar las inmediaciones del edificio legislativo, pero no logró liberar las calles adyacentes.
Fuimos a proteger el Congreso y nos respondieron con piedras e incendios. Nosotros respondimos de manera inmediata. Ahora pagarán uno por uno los daños causados y el auto quemado de Cadena 3, con una causa que no será leve. Porque con nosotros el que las hace, las paga. pic.twitter.com/ceirZs6dSw
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 12, 2024
Atentado a la libertad de expresión
Pasadas las 16 horas, la confrontación alcanzó su punto más álgido cuando los manifestantes derribaron una parte del vallado de seguridad. Las bombas molotov y los piedrazos arrojados por los manifestantes contra los agentes generaron momentos de extrema violencia, llevando a un pedido de cuarto intermedio en el interior del recinto que no prosperó.
En medio de los disturbios, un grupo de piqueteros incendió un auto de la radio Cadena 3 con un periodista a bordo. Orlando Morales vivió en primera persona el ataque, un episodio captado por decenas de cámaras de televisión que transmitían en vivo desde las inmediaciones del parlamento. El cronista, sin poder contener su angustia, relató cómo los protestantes lo sacaron del vehículo, lo tiraron al suelo, y luego incendiaron el auto. Poco después, se reconoció que el agresor es un funcionario de Fernando Espinoza, de La Matanza.
“Estos son los inadaptados. Estos son unos sinvergüenzas, unos caraduras. Encima yo estaba arriba del móvil. Me sacaron de un brazo, me tiraron al suelo, lo dieron vuelta y lo quemaron. No se puede creer. Este no es el país que yo quiero para mis hijos, te digo la verdad”, planteó Morales
Los restos de la violencia
Con la caída de la noche, la manifestación comenzó a perder fuerza, aunque los disturbios continuaron. La policía, utilizando gases lacrimógenos y carros hidrantes, intentó repetidamente dispersar a los manifestantes, quienes se replegaban solo para regresar poco después. Los enfrentamientos se trasladaron a diferentes puntos, con escenas de violencia que incluyeron botellas voladoras y personas afectadas por el gas pimienta.
Finalmente, las fuerzas de seguridad lograron recuperar el control de las principales avenidas bloqueadas. La jornada dejó una huella de violencia y confrontación que reavivó la polarización política en el país. En el Congreso, los senadores continuaron con la sesión mientras las calles intentaban volver a la normalidad. Horas más tarde, el jefe de Gobierno porteño afirmó que los destrozos ocasionados por los manifestantes costarán «278 millones de pesos».
«Veredas rotas, cordones, contenedores, tachos de basura, luminarias, bicicletas, bancos de plazas rotos, grafitis. No me vengan a decir que fue una manifestación pacífica, lo único que hicieron fue romper y violentar lo que nos pertenece a todos. ¿Por qué los porteños tendríamos que pagar el costo de esto? En nuestra gestión, el que rompe, también paga», anunció Jorge Macri
NO SON MANIFESTANTES, SON DELINCUENTES
— Jorge Macri (@jorgemacri) June 12, 2024
Los argentinos elegimos vivir en democracia, cuando gobierna el kirchnerismo y cuando no también, aunque parece que a algunos les cuesta entenderlo.
Los hechos de violencia y destrozos como los que vivimos hoy en nuestra Ciudad, no van… pic.twitter.com/xCkj31Md6g


