Mauricio Macri ordenó al bloque de diputados de Pro que dieran quorum en la sesión especial de hoy y rechazaran el decreto presidencial 656/24, que incrementaba en $100.000 millones los gastos reservados para el sistema de inteligencia. Con esta movida, Macri se distanció del gobierno de Javier Milei. La decisión surgió tras una reunión con la cúpula del partido. También provocó tensiones internas en el bloque liderado por Cristian Ritondo. Los diputados afines a Patricia Bullrich defendían la idea de apoyar la medida del presidente.
El Pro justificó su postura con un comunicado titulado “Esto no es el cambio”. Afirmaron que, aunque respaldaron al gobierno en otras medidas, no podían apoyar un DNU que destinaba una suma tan elevada a la inteligencia sin una explicación clara. Patricia Bullrich, en desacuerdo, publicó un fuerte mensaje en la red social X. Argumentó que la SIDE necesitaba esos fondos para combatir el narcotráfico y proteger a los ciudadanos. Acusó a quienes se oponían de estar “del lado de las mafias y el terrorismo”.
ESTO NO ES EL CAMBIO
— PRO (@proargentina) August 21, 2024
Desde el inicio de esta gestión, apoyamos al gobierno en todas las medidas que apuntalaban al cambio en la Argentina (la Ley de Bases, la ampliación de datos genéticos para seguridad, y más). Pero este DNU de $100 mil millones para inteligencia, en un…
Amenazas narco, narcoterrorismo en Rosario, amenazas al Presidente de la Nación, un país que sufrió dos atentados… y una SIDE desmantelada.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) August 21, 2024
El DNU de fondos para la SIDE es para cuidar a los argentinos. Los diputados que votaron junto al kirchnerismo su rechazo, eligieron…
Tensiones dentro y fuera del partido
La sesión en el Congreso dejó al descubierto las divisiones en el Pro. Mientras que algunos diputados bullrichistas desobedecieron la orden de Macri y votaron en contra de declarar nulo el decreto, otros optaron por la abstención, y algunos incluso se ausentaron. A pesar de esto, la mayoría del bloque siguió la instrucción del expresidente, lo que dejó claro que Macri aún tiene un control considerable sobre el partido.
El debate sobre el DNU también reflejó el malestar de Macri con el entorno de Milei, en particular con Santiago Caputo, a quien responsabiliza por la falta de un acuerdo más amplio con Pro. El líder del PRO ha criticado abiertamente la gestión del gobierno en temas clave. Sin embargo, buscaba con esta jugada marcar límites y diferenciarse en el plano institucional, en un contexto donde la administración de Milei enfrenta crecientes desafíos.
En las últimas semanas, Macri ha intensificado su presión sobre Milei y su equipo. Especialmente, después de su regreso al escenario político para relanzar Pro. En su discurso, aunque expresó apoyo al gobierno de Milei, cuestionó la influencia de Caputo y otros asesores cercanos al presidente. Sugirió que el Pro podría desempeñar un papel más relevante en la administración nacional.
El expresidente ha mantenido encuentros con Milei para discutir estos temas, pero la falta de avances en el ingreso de dirigentes macristas en puestos clave ha generado frustración. Algunos perciben que Caputo prefiere alianzas con sectores del peronismo. Este contexto de tensión y desconfianza entre Pro y la Casa Rosada augura más confrontaciones en el corto plazo. Mientras tanto, Macri busca reconfigurar su rol en la política argentina frente a la ascendente figura de Milei.


