El Gobierno nacional definió su calendario legislativo para agosto y no incluye lo que hace poco ocupaba el primer plano: el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada quedó relegado a un segundo plano tras perder impulso en el Senado. En su lugar, la administración Milei desplegará toda su maquinaria para sacar adelante cuatro iniciativas económicas que considera estructurales para el país.
Los legisladores libertarios fueron explícitos. «Veremos. La prioridad ya está fijada en otros cuatro proyectos», respondió uno de los diputados de La Libertad Avanza cuando se le preguntó por el futuro del proyecto de tierras y expropiaciones en la Cámara baja. Esa priorización es estratégica: mientras la oposición y aliados mantienen dudas sobre la propiedad privada, el oficialismo concentra fuego sobre reformas que afectan directamente la arquitectura económica e institucional.
La reforma del Banco Central, la estrella del mes
La Carta Orgánica del BCRA encabeza la lista. Milei presentó el proyecto por cadena nacional hace dos semanas, calificándolo como una de las reformas más importantes de los últimos 91 años. El gobierno busca retrotraer la estructura del Banco Central a los criterios previos a 2012, eliminando objetivos múltiples como promover empleo y equidad social, para concentrar su misión exclusivamente en preservar el valor de la moneda.
El proyecto incluye prohibiciones explícitas sobre financiamiento del Tesoro, limitaciones a la distribución de dividendos y exige dos tercios de votos en ambas cámaras para destituir al presidente del BCRA. Esto garantizaría la continuidad de Santiago Bausili más allá de las elecciones de 2027. El cambio impacta de lleno en la estrategia económica: sin financiamiento monetario, el Gobierno obligaría a futuros gobiernos a mantener déficit cero.
Inocencia Fiscal con ampliaciones controvertidas
La nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal busca ampliar el universo de beneficiarios eliminando restricciones de ingresos y patrimonio. Cualquier residente fiscal argentino podrá adherirse al régimen simplificado del impuesto a las Ganancias. La oposición cuestionó que se permita a funcionarios públicos acceder al programa, lo que genera polémica sobre transparencia y lavado de dinero.
El debate ya dejó marcas. La administración argumenta que no es una amnistía sino una regularización para formalizar situaciones tributarias pendientes. Requiere negociación con radicales, PRO e Innovación Federal, que condiciona su apoyo a modificaciones específicas.
Tratados comerciales para diversificar mercados
El acuerdo Mercosur-Singapur ya entró en vigor el 1 de agosto en otros miembros del bloque. Paraguay y Uruguay completaron su ratificación, pero Argentina y Brasil aún necesitan aprobación en Diputados. El tratado elimina aranceles para productos de Alto poder adquisitivo de Singapur y abre acceso a toda la región ASEAN, con más de 680 millones de consumidores.
Para el agro argentino, productor de soja, maíz, carne y azúcar, representa diversificación fuera de la dependencia china. El proyecto goza de amplio consenso multibloque y probablemente sea el más expeditivo en aprobarse durante agosto.
Patentes internacionales después de 28 años
La adhesión al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) lleva pendiente desde 1998. El proyecto busca que los innovadores argentinos dispongan de 30 meses en lugar de 12 para definir dónde proteger su invención, y que una única solicitud valga en 158 países. El gobierno destaca que elimina costos y burocracia para pymes y empresas de tecnología.
El escollo es la industria farmacéutica nacional, que presiona para adherir solo al Capítulo I, evitando regulaciones sobre patentabilidad de medicamentos. La tensión refleja el conflicto más amplio del gobierno: apertura a regímenes internacionales versus protección de sectores locales sensibles.
El timing: mientras Propiedad Privada espera
Con estas cuatro iniciativas concentrando energía legislativa, el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada quedó en stand by. «No está frenado, pero tampoco es prioridad», resumió un diputado libertario. La estrategia es clara: asegurar las reformas económicas estructurales antes de volver a un proyecto que generó resistencia incluso entre aliados.


