Este domingo, miles de simpatizantes Jair Bolsonaro, se congregaron en la turística costa de Copacabana, en una manifestación convocada por el expresidente. El evento estuvo marcado por discursos de derecha, críticas a Lula da Silva y mensajes en favor de la libertad de expresión.
La convocatoria en Copacabana
Desde temprano, los seguidores de Bolsonaro se reunieron en la emblemática playa para la manifestación, vistiendo camisetas de la selección brasileña y portando banderas del país. Asistieron alrededor de 32.700 personas. Las imágenes transmitidas por los organizadores mostraron a Copacabana repleta de seguidores del expresidente, quien había convocado al acto como una manifestación pacífica.
Bolsonaro subió a un escenario acompañado de su esposa Michelle y varios parlamentarios. También, estuvo presente el pastor evangélico Silas Malafaia, promotor del evento. Durante las declaraciones, el enfrentamiento entre el presidente del Tribunal Superior Electoral Alexandre de Moraes y el magnate Elon Musk dominó gran parte de la atención.
— Jair M. Bolsonaro (@jairbolsonaro) April 22, 2024
Libertad de expresión y X
Bolsonaro elogió a Musk por preservar la libertad de expresión al denunciar la censura por parte de la justicia. Llamó a sus seguidores a “luchar” para defender ese derecho. Musk, según Bolsonaro, tuvo el coraje de mostrar pruebas sobre la dirección de la democracia y cuánta libertad se ha perdido. Entonces, la multitud agitó banderas de Brasil y aplaudió al dueño de X, quien recientemente se enfrentó al juez Moraes, tachándolo de “dictador”.
Moraes ordenó bloquear cuentas de usuarios en plataformas de internet, incluyendo X, tras intentos de la oposición de desacreditar el sistema de votación durante la campaña electoral pasada. Bolsonaro denunció “una dictadura” y llamó a sus partidarios a “continuar la lucha” para defender la libertad de expresión, que considera amenazada en Brasil.
Las decisiones de la justicia
En medio de esta controversia, otros miembros del alto tribunal respaldaron a Moraes. El presidente brasileño, Lula da Silva, sin mencionar directamente a Musk, expresó su deseo de prohibir la mentira y encarcelar a quienes mienten. Moraes afirmó que la justicia brasileña está acostumbrada a “combatir mercantilistas extranjeros” que tratan a Brasil como una colonia.
Paralelamente, la Defensoría Pública solicitó que X sea condenada a pagar 1000 millones de reales (192 millones de dólares) por daño moral colectivo y daños sociales a Brasil. La controversia entre Bolsonaro, Musk y Moraes sigue siendo un tema candente en la política y el sistema judicial del país sudamericano.


