El escenario fiscal del país enfrenta un punto de inflexión sobre el futuro del monotributo. Hace poco más de una semana, organismos internacionales y locales presentaron recomendaciones sobre cómo debería estructurarse una futura reforma tributaria en Argentina. Aunque el Gobierno aún no envió su proyecto al Congreso, la incertidumbre crece entre quienes dependen del régimen simplificado para pequeños contribuyentes.
Las propuestas van desde equiparar cargas tributarias hasta, en algunos casos, rediseñar completamente el sistema. Mientras tanto, trabajadores autónomos, comerciantes y profesionales observan con preocupación qué sucederá con sus obligaciones fiscales.
Las recomendaciones del FMI
El Fondo Monetario Internacional presentó un informe detallado sobre los lineamientos que debería tener una reforma tributaria argentina. No sugiere la eliminación del Monotributo, pero sí plantea un problema específico: la carga fiscal del régimen simplificado no se equipara con la del régimen general, generando fragmentación empresarial.
Para resolver esto, el FMI recomienda alinear las tasas efectivas y las contribuciones sociales del régimen simplificado con el general. También propone aprovechar herramientas digitales para facilitar el cumplimiento tributario. Estas medidas implicarían una recomposición de categorías y cuotas que obligaría a muchos contribuyentes a evaluar si continúan en el régimen o migran hacia el general.
La propuesta del Consejo de Mayo
Pero las sugerencias no terminan allí. El Consejo de Mayo, en su «Dossier Legislativo», va más lejos. Propone rediseñar el Monotributo como un régimen de pequeña escala con un puente de transición hacia el régimen general. Específicamente, sugiere reducir la cobertura al Monotributo Social y las categorías más bajas: A, B y C.
Lo más sorprendente es la mención de una posible vuelta del Responsable No Inscripto en IVA, especialmente para profesionales. Este régimen fue derogado precisamente por la carga administrativa que significaba el impuesto al valor agregado. Traerlo de nuevo generaría complejidad para los contribuyentes.
El sector rechaza la medida
No todos están conformes con estos cambios. El diputado Eduardo Falcone (MID) convocó recientemente a una jornada parlamentaria para debatir la permanencia del Monotributo. Durante el evento, expositores del sector marcaron su posición de forma clara.
Noelia Villafañe, presidenta de M.A.R.A (Monotributistas Asociados de la República Argentina), señaló que se oponen a cualquier reforma que perjudique al monotributista. Advirtió además que un aumento significativo de la carga tributaria equivaldría a una eliminación de hecho, ya que muchos contribuyentes no podrían afrontar el costo de migrar al régimen general.
El abogado tributarista Oscar Ponce enfatizó que el Monotributo «es un sistema de inclusión», mientras que el régimen general «es un sistema de recaudación». Ambos deben ser complementarios, no competitivos. Alertó que eliminar categorías o incrementar costos podría empujar a miles de trabajadores hacia la informalidad, afectando el acceso a obra social y jubilación.
El interrogante sobre las provincias
Un tema que complejiza aún más el panorama es qué sucedería con los monotributos provinciales. Actualmente, la mayoría de las provincias y CABA tienen regímenes simplificados de Ingresos Brutos integrados al Monotributo Unificado. Si el Gobierno modifica el régimen nacional, ¿también cambiarían estos? ¿Volverían a su administración anterior?
La implementación del Monotributo tuvo un objetivo claro: facilitar el pago de impuestos a pequeños contribuyentes y erradicar la figura del responsable no inscripto en IVA por su carga administrativa. Pero además permitió acceso a cobertura previsional y de salud con cuotas accesibles, beneficios que toda reforma debe considerar.


