Este martes, un poco después de las nueve de la mañana, un movimiento sísmico se dejó sentir en varias zonas de Córdoba. Según el Inpres, el sismo tuvo magnitud 2,8 y ocurrió a las 9.07, con una profundidad de 10 kilómetros.
El epicentro se ubicó en una zona cercana a Tanti y Los Gigantes, en pleno valle de Punilla. Se trató de un evento de magnitud moderada, pero eso no impidió que fuera percibido por vecinos de distintos puntos de la provincia.
El epicentro, en el corazón de Punilla
De acuerdo con la información difundida por el Inpres, el organismo encargado de monitorear la actividad sísmica en el país, el punto exacto del movimiento se localizó en las inmediaciones de Tanti.
Esa zona del valle de Punilla es una de las áreas de Córdoba con antecedentes de actividad sísmica registrados a lo largo de los años. El mapa oficial del organismo ubicó el área epicentral entre las localidades de Tanti y Los Gigantes.
La profundidad de 10 kilómetros a la que se produjo el sismo es un dato relevante: cuanto más superficial es un movimiento, más chances hay de que se perciba con claridad en superficie, aun tratándose de una magnitud moderada como esta.
Dónde se sintió el temblor
Los reportes de vecinos comenzaron a circular apenas ocurrido el movimiento. Según lo relevado, el temblor pudo sentirse en localidades del valle de Punilla, en sectores de Traslasierra y también en varios barrios de la ciudad de Córdoba, la capital provincial.
La dispersión geográfica de las percepciones no es un dato menor. Un mismo evento sísmico puede sentirse con distinta intensidad según el lugar, y eso depende de varios factores.
Entre ellos, la distancia de cada localidad respecto del epicentro, la profundidad del movimiento y el tipo de construcciones predominantes en cada zona. Edificios más altos o estructuras más antiguas suelen amplificar la sensación de un temblor, incluso cuando su magnitud es baja.
Un fenómeno frecuente en la región
Los sismos de baja y mediana magnitud no son un hecho excepcional en el oeste y centro de Córdoba. El valle de Punilla, en particular, forma parte de una región donde el Inpres registra movimientos con cierta periodicidad.
Por el momento, no se reportaron daños materiales ni personas afectadas a raíz del temblor de este martes. Se trató de un evento que, por su magnitud, entra dentro de los parámetros considerados leves.
De todos modos, el hecho de que haya sido percibido en un área tan amplia —desde Punilla hasta la Capital— explica por qué el tema se instaló rápidamente entre los vecinos apenas pasadas las nueve de la mañana.


