Un estudio de cine británico confirmó que una actriz generada completamente con inteligencia artificial será la protagonista de su próximo largometraje. La producción combinará tecnología de punta con el trabajo de guionistas, técnicos y actores reales de la industria audiovisual.
La película se llama Misaligned, un título que hace referencia al concepto de «alineación» en inteligencia artificial: el proceso de enseñar a las máquinas a ajustarse a los valores humanos. El anuncio lo realizó el estudio Particle6 este lunes.
Quién es la actriz que generó revuelo
La protagonista es Tilly Norwood, una actriz virtual que ya había causado conmoción en Hollywood a finales del año pasado. Su aparición pública se dio a través de un video promocional publicado en julio de 2025.
Su creadora, Eline van der Velden, directora de Particle6, había declarado en ese momento: «Queremos que Tilly sea la próxima Scarlett Johansson o Nathalie Portman». Esa comparación generó fuertes críticas dentro de la industria del entretenimiento.
Consultada nuevamente esta semana, Van der Velden matizó su postura y remarcó que la IA «puede ser el soporte de una ficción de calidad, pero solo si integra de forma sustancial los conocimientos, las competencias y el criterio humanos».
Según indicó, la intención original nunca fue reemplazar actores reales. «Nuestra ambición con Tilly Norwood siempre ha sido mostrar a la industria creativa lo que era posible con la IA en un momento dado», sostuvo.
La polémica en Hollywood no se detiene
El uso de imágenes de actores reales para entrenar modelos de inteligencia artificial ya había sido denunciado previamente por distintos sectores de Hollywood. La aparición de Tilly Norwood reavivó ese debate en su momento.
Frente a los reclamos del sector, los estudios de la industria llegaron a un acuerdo con el sindicato de actores SAG-AFTRA para regular específicamente el uso de la inteligencia artificial en las producciones cinematográficas.
Por el momento, una portavoz de Particle6 indicó que todavía es demasiado pronto para hablar de la distribución de la película, ya sea en salas de cine o en plataformas de streaming, así como también de una posible fecha de estreno.
El proyecto vuelve a poner sobre la mesa una discusión que la industria cinematográfica ya no puede seguir postergando: hasta dónde puede avanzar la inteligencia artificial sin desplazar el trabajo actoral humano.


