Los jóvenes argentinos de entre 18 y 35 años pueden viajar a Nueva Zelanda, trabajar y estudiar durante hasta 12 meses gracias al programa Working Holiday. El acuerdo tiene un cupo de 1.000 visas para ciudadanos argentinos.
La principal ventaja es que no hace falta tener una oferta laboral previa para postularse. El permiso combina turismo, trabajo temporal y capacitación. Además, deja entrar y salir del país todas las veces que se quiera.
Eso sí: no se trata de una migración definitiva. Quienes obtienen la visa deben tener planes para irse de Nueva Zelanda al terminar la estadía.
Qué permite hacer la visa Working Holiday en Nueva Zelanda
Con este permiso se puede trabajar en empleos temporales durante hasta 12 meses. La actividad debe ser legal y contar con un contrato laboral o de prestación de servicios con un empleador.
En cambio, la visa no permite acceder a un trabajo permanente ni manejar un negocio como propietario. Tampoco exige haber conseguido empleo antes de viajar.
El programa también permite estudiar o hacer capacitaciones por un máximo acumulado de seis meses dentro del año de estadía.
Los ingresos por trabajo pagan impuestos. Para eso hay que tramitar un número IRD (Inland Revenue Department), el identificador que usa la administración tributaria neozelandesa.
Requisitos para trabajar en Nueva Zelanda siendo argentino
Para postularse, hay que cumplir con estas condiciones:
- Tener entre 18 y 35 años.
- Ser ciudadano argentino y tener pasaporte válido, con vigencia de al menos tres meses posteriores al vencimiento de la visa.
- No haber recibido antes una Working Holiday de Nueva Zelanda, aunque nunca se haya usado.
- Cumplir con los requisitos de salud y buen carácter.
- Tener razones genuinas para viajar al país.
- Contar con al menos NZD 4.200 para cubrir los gastos de la estadía.
- Tener seguro médico integral durante toda la permanencia.
- Tener planes de dejar Nueva Zelanda al finalizar la estadía.
Los fondos se acreditan con estados de cuenta bancarios, resúmenes de tarjeta de crédito, giros bancarios o cheques de viajero. El seguro debe cubrir incluso el costo de una eventual internación.
Un dato clave: quienes ya tuvieron una Working Holiday en otro país igualmente pueden postularse a la de Nueva Zelanda. La restricción alcanza solo a quienes ya recibieron esta visa neozelandesa.
Cuánto cuesta la visa y cómo se hace el trámite
La visa cuesta desde NZD 770. Según la información oficial del programa, el 80% de las solicitudes se resuelve en dos semanas.
El trámite es online y en inglés. Primero hay que reunir la documentación y escanear los originales. Los datos deben cargarse exactamente como figuran en el pasaporte.
Los certificados médicos o policiales que no estén en inglés requieren, cuando corresponda, una traducción certificada. Si el pasaporte está por vencer, las autoridades recomiendan renovarlo con anticipación.
Después se completa el formulario online, se suben los archivos y se paga la tarifa. Inmigración puede pedir documentación extra antes de decidir.
Entre esos papeles figuran un certificado médico o una radiografía de tórax, comprobantes de fondos, el seguro y un pasaje de salida del país, o dinero suficiente para comprarlo.
Si la solicitud se aprueba, se emite una eVisa y se envía una copia al solicitante. El estado del trámite puede seguirse desde la cuenta usada para postularse.


