Las finales de la 35ª edición de los Juegos Bonaerenses terminaron la semana pasada en Mar del Plata. El certamen reunió a más de 500 mil inscriptos de los 135 municipios de la provincia, con 30 mil finalistas y 117 disciplinas deportivas y culturales.
Detrás de esos números hay una historia que arrancó hace más de tres décadas. Quien la recordó fue Eduardo Duhalde, que gobernaba la provincia de Buenos Aires cuando el programa dio sus primeros pasos.
El exgobernador lo hizo a través de un extenso posteo en X. Allí repasó el origen de los Juegos, sus figuras más conocidas y dejó un mensaje con tono político.
Cómo nacieron los Torneos Juveniles Bonaerenses
Según su relato, la idea surgió en 1991. La pregunta era cómo llegar a los chicos de 12 a 18 años en una época difícil, con la calle, las adicciones y la falta de oportunidades como amenaza.
“La respuesta fue el deporte y la cultura”, escribió Duhalde. Así, en 1992 e inspirados en los Juegos Evita, nacieron los Torneos Juveniles Bonaerenses.
La primera edición tuvo 30 disciplinas: 17 deportivas y 13 culturales. Se competía primero en cada escuela, club y barrio. Después venían las instancias regionales y, por último, la gran final en Mar del Plata.
El objetivo fue el mismo desde el inicio. Que el deporte y la cultura llegaran a cada rincón de la provincia. Y que cada chico, viniera de donde viniera, pudiera representar a su pueblo.
De los Juegos Bonaerenses al deporte de elite
Con el tiempo, la propuesta se amplió. Se sumaron los adultos mayores, las personas con discapacidad y los trasplantados. Incluso hay competencias donde un chico y un abuelo juegan juntos.
Duhalde retomó un repaso de la revista La Tecla para recordar algunos nombres ilustres. Por los Juegos pasaron el Kun Agüero, Manu Ginóbili, Luis Scola, los hermanos Milito y Horacio Zeballos cuando recién empezaban.
Sin embargo, para el exgobernador lo más valioso no son las medallas. Para muchos chicos del interior y del conurbano, ese viaje sigue siendo la primera vez que ven el mar.
El mensaje de Duhalde: “Lo que funciona hay que sostenerlo”
El tramo final del posteo dejó una reflexión política. Duhalde destacó que el programa siga en pie después de más de 30 años y de gobiernos de distinto signo.
“Lo que funciona hay que sostenerlo, gobierne quien gobierne”, escribió. Una frase que pone la continuidad de las políticas públicas por encima de las banderías partidarias.
El mensaje cerró con felicitaciones a los participantes, los profesores, las familias y los equipos de los 135 municipios que hacen posible cada edición.
Con 35 ediciones cumplidas y medio millón de inscriptos, los Juegos Bonaerenses ya se ganaron un lugar propio en la historia deportiva y cultural de la provincia.


