Inconvenientes con las máquinas
Sin embargo, el voto electrónico no estuvo exento de problemas y críticas. Muchos ciudadanos reportaron inconvenientes con las máquinas, que se trababan, se apagaban o no reconocían la boleta. Esto generó largas filas y demoras en los colegios porteños. Allí, se vota con dos sistemas diferentes: el tradicional de papel para los cargos nacionales y el electrónico para los locales.
Uno de los casos más emblemáticos fue el de la precandidata a presidenta de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich. Quien tuvo serios inconvenientes para emitir su voto electrónico. La ex ministra de Seguridad tardó más de 20 minutos en poder sufragar, debido a que la máquina que le asignaron no funcionaba correctamente y tuvo que ser reemplazada. Además, denunció que le aparecían listas distintas a las que quería votar y que el sistema no imprimía la boleta.
¿Se extiende la jornada electoral?
Ante esta situación, la jueza federal con competencia electoral María Servini expresó su preocupación por el grado de improvisación del sistema electrónico y se desligó de cualquier responsabilidad al respecto. En declaraciones para Teve Pública, la magistrada dijo que podría prorrogar el horario de votación en algún establecimiento específico si hubiera mucha gente esperando, pero que no era algo confirmado en ese momento. “Depende de la cantidad de personas y las situaciones en las diferentes horas”, afirmó. Asimismo, aclaró que si alguien no pudo emitir su voto electrónico porque la máquina no andaba, no le pasaba nada, y que solo debía emitir el voto nacional.
Cuestionamientos al voto electrónico
El voto electrónico, en este momento, esta siendo cuestionado por diversos sectores políticos y sociales, que advierten sobre los riesgos de fraude, manipulación y vulneración del secreto del voto. Además, señalan que no hay evidencia de que mejore la eficiencia, la transparencia o la participación electoral.


