Flávio Bolsonaro, excandidato presidencial de Brasil, ingresó a la Argentina el 27 de octubre a las 22.50 por el paso internacional Tancredo Neves, en Misiones. Apenas 40 minutos después, abordó un vuelo privado rumbo a Guayaquil, Ecuador.
Así lo informó oficialmente la Dirección Nacional de Migraciones. Lo acompañaban Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro. Según el organismo, todos tenían documentación habilitada y ningún impedimento legal para ingresar.
El vuelo, de la empresa Baires Fly, salió a las 23.30 conforme al plan presentado. Sin embargo, la versión oficial no alcanzó para calmar las aguas. La oposición ya prepara su ofensiva en el Congreso.
Interpelación al canciller Pablo Quirno
El primero en reaccionar fue el diputado Pablo Juliano, del bloque Provincias Unidas. Acusó al presidente Javier Milei de mantener un “silencio cómplice” y pidió que el Parlamento intervenga para esclarecer lo ocurrido.
Juliano reclamó que el canciller Pablo Quirno sea interpelado. “¿Somos un país soberano o sólo una marioneta de Trump?”, planteó en redes. También vinculó el caso con la decisión de Milei de no saludar el triunfo de Lula da Silva.
El socialista Esteban Paulón calificó de “temeraria” la postura del Gobierno. Habló de “indicios de colaboración” en lo que definió como un operativo de fuga.
Pero el propio Paulón admitió un dato clave: Bolsonaro no enfrentaba un riesgo inminente de detención. Sí tenía, según dijo, restricciones judiciales y denuncias vinculadas al lavado de activos y hechos de corrupción.
La relación con Brasil, en el centro del debate
Paulón también puso el acento en lo diplomático. Recordó que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y que más de 140.000 argentinos residen en ese país.
Para el diputado, el episodio afecta la recomposición del vínculo bilateral. Además, sostuvo que contradice la estrategia oficial de inserción internacional basada en acuerdos de libre comercio con distintos bloques.
Ferraro va por dos ministros
El presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, fue más allá. Anunció que impulsará la interpelación del canciller y de la ministra de Seguridad. “Tienen que dar la cara y rendir explicaciones ante el Congreso”, afirmó.
Ferraro acusó al Gobierno de haber coordinado la salida del dirigente brasileño. Según su versión, hubo asistencia de Migraciones, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la SIDE. Por ahora, se trata de una acusación política.
El legislador también cuestionó que el Gobierno no reconociera institucionalmente el resultado electoral en Brasil. Lo justificó en que se trata de un integrante del Mercosur y un socio estratégico.
Qué puede pasar en el Congreso
El caso amenaza ahora con trasladarse al recinto. La oposición buscará avanzar con pedidos de informes e interpelaciones para determinar el grado de participación de las autoridades argentinas.
También intentará establecer si hubo coordinación con otros gobiernos en el operativo. Del otro lado, el dato oficial se mantiene: según Migraciones, la comitiva tenía todos sus papeles en regla.


